4.8.16

GUELAGUETZA 2016 (1a Parte)




















El tiempo vuela y es que cuando me dí cuenta ya era otra vez tiempo de Guelaguetza, una de mis temporadas favoritas y que disfruto mucho con amigos o incluso por mi cuenta, es una época de grandes fiestas en la que se vive y se goza en todos los sentidos de la riqueza multiracial de las 8 regiones de Oaxaca aquí en la capital.

Este año viví esta temporada de un modo distinto e involucrado de un modo más directo y les quiero compartir cómo fueron todas estas experiencias.

Como miembro de la comunidad de usuarios de Instagram en Oaxaca (IgersOaxaca) y por invitación de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico ideamos una dinámica para poder regalar entre usuarios de esta red social 20 pases y accesos a distintos eventos para hacer fotos y difundir estas celebraciones y es que julio es un mes lleno de actividades como los famosos convites en los que gente de los Valles Centrales de Oaxaca recorren las calles del centro histórico anunciando el inicio de las fiestas, los desfiles de delegaciones que se realizan dos sábado previos a la presentación de los lunes del Cerro (Guelaguetza), los domingos del espectáculo dancístico 'Donají, la Leyenda' además de otras exposiciones y eventos como la Feria Internacional del Mezcal.

Fueron muchas actividades y momentos divertidos y a la vez con accesos privilegiados para hacer fotografías todos esos días, como el día que amigos de la delegación de Chinas Oaxaqueñas de Casilda Flores (los que me ayudaron con el video para Vogue) me invitaron amablemente a la comida que el gobierno ofrece a todos los participantes de la Guelaguetza, nunca había ido y eso me emocionó, eso si, debía que ir ataviado como ellos (los faroleros). Llegué ese día muy puntual a donde todos los de esa delegación (chinas oaxaquenas) se reunirían ese sábado, ahí ya me tenían la ropa adecuada que debería usar, me ve vestí como según yo debía de ser pero al verme varios chicos se acercaron amablemente para corregir algunas cosas mal que tenía ajustadas, mal abrochadas o colocadas, no era tan simple. Estaba muy contento, esa tarde sería parte de ellos (aunque fuera sólo por un rato). Todos tomamos el autobús que nos llevaría a la comida en las afueras de la ciudad en un lugar enorme al aire libre, ya había mucha gente, algunos bailaba ya sones oaxaqueños, algunos conocidos se saludaban entre ellos, otros hacían amigos en la pista de baile mientras compartían momentos divertidos y se hacían fotos con el teléfono, otros repartían mezcal y otros más simplemente contemplaban el ambiente. Comimos muy a gusto, sirvieron comida típica del Istmo de Tehuantepec, muy buena por cierto, ahí estuvimos hasta que de pronto dieron la señal que había que ir a los autobuses para regresar a la ciudad, era hora de alistarse para el tradicional y concurrido desfile de delegaciones por las calles del centro. Ya en la ciudad de regreso, el desfile ocurrió entre intermitente y fuerte lluvia que ni siquiera fue motivo para cancelar, al contrario, la gente se reía y disfrutaba de esa tarde tan especial....

Continuará.

GUELAGUETZA 2016 (2a parte)














Esta es quizás una de mis temporadas favoritas del año en Oaxaca, desde las vísperas hasta la Guelaguetza, muchos eventos por asistir y disfrutar, amigos con quien uno puede compartir y mucho por fotografiar, hay de todo.

Y es que hay tanto por ver y hacer que todas las fotografías que hice en el mes de julio las tuve que dividir en tres artículos, de hecho ésta es la segunda parte.

Además de los famosos convites a principios de mes y los desfiles de delegaciones, uno puede disfrutar de espectáculos como Donají la Leyenda, que se realiza dos domingos previos al Lunes del cerro (Guelaguetza) en la que un gran número de bailarines representan esta obra dancística acompañada de luces y pirotecnia.

Los lunes de Guelaguetza son el evento principal y más esperado, más de 10 mil personas se reunen en el auditorio para presenciar estas 4 presentaciones (10 am y 5 pm). En esta ocasión tuvimos acceso de prensa para poder hacer fotografías junto con la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Oaxaca, en verdad fue una grata y nueva experiencia poderla disfrutar desde otra perspectiva y ver a gente que he ido conociendo durante estos años que llevo en Oaxaca participando con distintas delegaciones.

Me gusta y me emociona mucho disfrutar de estas fiestas y más poder compartir con todos ustedes este orgullo que siento por mis tradiciones y costumbres a través de mis fotos.

En una tercera entrega les compartiré fotografías en blanco y negro, fotos documentales que espero también les agraden.

3.8.16

GUELAGUETZA 2016 (3a parte)





















No quería excluir fotografías de la máxima fiesta de los oaxaqueños en blanco y negro, fotos que hice durante los convites, desfiles de delegaciones y de la presentación de la Guelaguetza en el auditorio.

Invito a todas las personas que nunca hayan venido a Oaxaca a que se dejen sorprender por sus arquitectura, gastronomía y sobre todo sus costumbres y tradiciones que van siempre acompañadas de buena música y buen mezcal. ¡Diversión garantizada!.

Quiero agradecer a la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Oaxaca y a la Delegación de Chinas Oaxaqueñas Casilda Flores por todas las facilidades y atenciones durante estas fiestas.

¡Viva Oaxaca!.

18.7.16

ISTMEÑOS EN LA CIUDAD DE OAXACA














"Van a estar mis papás en Oaxaca en el desfile de estandartes y en la vela, deberías ir", me dijo mi amigo y es que las fiestas del Istmo de Tehuantepec estaban iniciando y en esta ocasión la comunidad de Istmeños que radican en la capital celebrarían su gran fiesta anual en grande y quería ir, no sólo a hacer fotos sino dsfrutar del evento completo.

Llegué temprano ese domingo con cámara lista, ahí estaban los papás de mi amigo y algunos de sus parientes a los que saludé, iban saliendo de la misa.

Los vestidos de las mujeres, la alegría de la gente y la música de la banda comenzaban a tornar muy alegre y colorida esa tranquila mañana de mayo en al que gente se acercaba para atestiguar aquel peculiar mosaico multicolor.

Pronto se alinearon todos para comenzar con el desfile, cada barrio se agrupaba por bloque y una representante (capitana) portaba el estandarte decorado con largos listones satinados que cada una de las mujeres sostenían del extremo. Los cohetes comenzaron a sonar en el cielo y las bandas iniciaron con los acordes propios para el desfile, era momento de avanzar para recorrer las distintas calles principales del centro. La gente se asomaba de casas y negocios al escuchar la algarabía, querían verlos pasar y algunos más deseaban retratar esas escenas.

¡Que calor!, estábamos a 33°C y después de varias cuadras bajo el sol me sentía agotado, ellas como si nada, seguían caminando con garbo y orgullo luciendo sus espectaculares trajes y mostrando en todo momento su alegría, el calor no las iba a detener, además viene de una tierra mucho más calurosa.

Terminó el desfile de estandartes en el templo de la Merced y era hora de ir a la vela, la celebración propia del Istmo de Tehuantepec en un gran salón a unos cuantos minutos de distancia de donde estábamos, un taxi nos llevó hasta el recinto donde ya había gente, el escenario listo y la gente saludaba a sus conocidos en lo que encontraban el lugar para sentarse ya que se agrupaban por barrios o familias quienes fungían de anfitriones en la vela y ofrecían comida a sus invitados, a se organizaron todos.

De pronto noté una mesa de puros señores sentados a los que la gente se dirigía a saludarlos con mucho respeto y me explicaron que ellos eran los Shuanas, que son, después del alcalde, la autoridad máxima de cada barrio y los encargados de difundir de las costumbres y tradiciones de donde son electos y a los que representan, su función social es la de dirigir la organización ceremonial de la cultura zapoteca durante las fiestas y mantener las costumbres que son heredadas por generaciones.

Durante la vela hubo mucha comida, lo que pensé que era la comida resultó ser apenas la botana, platos y platos de comida circulaban esa tarde que incluso postre incluía.

No pasó mucho tiempo para que la banda interpretara música típica con la cual aproveché para que me enseñaran a bailar algunos valses y polkas tradicionales, creo que aprendí rápido pues fue a los pocos días cuando fui a la vela Sandunga que pude poner en práctica lo aprendido ese día.

Vaya que es de lo más interesante acercarse y aprender más de la cultura del Istmo de Tehuantepec y es que además con la calidez de su gente hace que uno se enamore más de esa tierra llena de tradición, color, música y sabores.

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